Josh Hoover tuvo un sangriento debut como quarterback de Indiana al permanecer en el campo con la nariz abierta después de recibir un duro jalón de máscara durante la victoria por 52-16 sobre North Texas, este 5 de septiembre de 2026, en la primera semana de la temporada de futbol americano universitario de la NCAA.
La jugada ocurrió cuando el liniero defensivo de North Texas, Udoka Ezeani, sujetó la máscara del casco de Hoover y provocó que girara aproximadamente 180 grados. La acción fue sancionada como una falta flagrante por agarrar la máscara, pero el castigo no impidió que el quarterback debutante continuara al frente de la ofensiva de Indiana.
Hoover permaneció en el partido con la nariz sangrando. La sangre le escurría por el rostro, alcanzaba la correa de la barbilla y llegaba hasta el pantalón de juego, en una de las imágenes más llamativas de la jornada inaugural del futbol americano universitario de 2026.
Después de recibir atención por la violenta acción y todavía con el rostro cubierto de sangre, el quarterback lanzó su segundo pase de touchdown del día. La respuesta inmediata de Hoover reforzó el impacto de su presentación como nuevo encargado de dirigir a Indiana.
Hoover responde tras la salida de Fernando Mendoza
El quarterback terminó el encuentro con 231 yardas por pase y cuatro touchdowns, estadísticas que acompañaron la contundente victoria de Indiana frente a North Texas. El resultado también marcó el inicio de una nueva etapa para el equipo, que venía de una temporada protagonizada por Fernando Mendoza.
Mendoza dejó a Indiana después de una campaña espectacular en la que condujo al equipo al campeonato antes de dar el salto a la NFL y conquistar el Trofeo Heisman. Por ello, el debut de Hoover estaba acompañado por la expectativa de conocer al jugador encargado de ocupar una posición de gran relevancia.
El quarterback respondió con una actuación productiva y resistente, pese al golpe que le provocó la herida abierta. Con su desempeño, Hoover guió a Indiana a un triunfo amplio en el arranque de la temporada y dejó como una de las postales más reconocibles de la primera semana su rostro ensangrentado mientras continuaba liderando la ofensiva.






