La celebración por los 14 años de Ruta de la Milpa también se llevó a la mesa mediante un menú de seis tiempos, diseñado para mostrar la diversidad de los productos regionales y acompañado por un maridaje con Vinos Hacienda Florida. La propuesta reunió creaciones de Jorge Corcega y Pepe Salinas, con ingredientes como escamoles, nopales, quelites, pavo, plátano macho y distintos moles.
El recorrido gastronómico comenzó con una tlayuda de escamoles con mantequilla, nopales y espirulina, una preparación que combinó sabores tradicionales con elementos contemporáneos. La selección continuó con un tamal de pavo a la diabla sobre pipián de agua, en el que el picor y la profundidad del pipián acompañaron la carne de ave.
Otro de los platos destacados fue un taquito de plátano macho con mole oaxaqueño y mole poblano, una combinación que puso en primer plano la riqueza de las salsas emblemáticas de la cocina mexicana. La presencia de los moles reforzó el carácter tradicional de la celebración y mostró distintas interpretaciones de uno de los elementos esenciales de la gastronomía nacional.
Una comida con ingredientes regionales y memoria culinaria
El menú también incluyó filete de cerdo, camarón, puré de coliflor y crema de elote, con una secuencia de sabores que amplió la presencia de productos del campo y del mar. Para el cierre dulce se sirvió una torreja con salsa de chocolate blanco, yogurt griego, nata, whisky y frutos secos de la región.
La comida incorporó además el Mole de mi vida, creación de Pepe Salinas en honor a Amalia, cocinera que colaboró durante 12 años con él. El platillo sumó un componente de reconocimiento y memoria al aniversario de Ruta de la Milpa, al vincular la experiencia gastronómica con las personas que han formado parte de su historia.
Con este menú de seis tiempos, la celebración destacó la vigencia de los ingredientes regionales y la capacidad de la cocina mexicana para dialogar con propuestas contemporáneas, sin dejar de lado sus preparaciones, sabores y vínculos humanos.






