Ciudad de México, 3 de septiembre de 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum negó tener preparados sus testamentos personal y político, durante una conferencia en Palacio Nacional, en el marco del inicio del mes en que se promueve la realización de este trámite a nivel nacional.
Al ser cuestionada sobre su patrimonio y el legado que desea dejar, la mandataria señaló que no cuenta con un testamento político formalizado y sostuvo que su manera de pensar ya es conocida. “¿Qué se lleva uno al final? Lo que piensa la gente de uno, su reputación”, expresó.
Sheinbaum también ofreció detalles sobre sus propiedades e ingresos derivados de la publicación de su libro Diario de una transición histórica, editado por Planeta. De acuerdo con lo expuesto, la presidenta únicamente tendría una propiedad: un departamento de interés social ubicado en la colonia Santa Úrsula Coapa, cerca del Estadio Azteca.
Respecto a las regalías obtenidas por la publicación, indicó que decidió entregarlas a sus hijos como parte de lo que considera una herencia en vida. La presidenta no precisó en la conferencia el monto de esos ingresos.
Sheinbaum destaca la reputación como parte del legado personal
Durante su intervención, la titular del Ejecutivo federal reflexionó sobre la importancia del legado familiar y social que dejan las personas. En ese contexto, mencionó al expresidente Andrés Manuel López Obrador y afirmó que, más allá de las críticas, permanece en el afecto de una parte del pueblo de México.
“Por más que digan lo que digan, él se quedó en el corazón del pueblo y eso no va a cambiar”, señaló Sheinbaum, al contrastar esa percepción con la reputación que, dijo, tienen otras figuras públicas.
La presidenta subrayó que, además de los bienes materiales, el legado también se relaciona con la opinión de los hijos, los nietos y la sociedad. Hasta el momento, confirmó que no tiene listos sus testamentos personal ni político y centró su postura en la reputación como uno de los principales aspectos que permanece después de la vida pública.







