Como aún hay miedo a que los autos eléctricos “no lleguen a Acapulco”, las marcas les están poniendo tanques de gasolina
La preocupación por la autonomía y la limitada infraestructura de recarga en México está impulsando una alternativa intermedia: los autos eléctricos de rango extendido. Estos vehículos se mueven exclusivamente con motores eléctricos, pero incorporan un motor de gasolina que funciona como generador para recargar la batería cuando es necesario. Para el conductor, la propuesta combina la respuesta de un eléctrico con la posibilidad de continuar el viaje sin depender por completo de un cargador.
El problema que buscan resolver es concreto. Aunque los autos 100% eléctricos ganan popularidad, todavía enfrentan obstáculos para crecer de forma considerable en el país, especialmente fuera de las zonas con mayor disponibilidad de estaciones de recarga. En ese escenario, los híbridos convencionales y enchufables han servido como una primera aproximación a la electrificación, pero conservan una experiencia de manejo más cercana a la de un automóvil de combustión.
¿Por qué China está apostando por esta tecnología?
Los eléctricos de rango extendido permiten utilizar una batería más pequeña, inferior a 40 kWh, con más de 100 kilómetros de autonomía eléctrica, carga rápida y un consumo de gasolina menor al de un vehículo convencional o incluso al de un híbrido enchufable. La razón está en que el motor eléctrico es el encargado de mover las ruedas: convierte cerca de 85% de la energía que consume en movimiento, frente a una proporción inferior a 40% en un motor de gasolina.
En México, Nissan ya utiliza esta fórmula mediante la tecnología e-Power en Kicks y X-Trail. También existieron antecedentes con el BMW i3 y el Chevrolet Volt, mientras que Changan incorporó los Deepal S05, Deepal G318 y Changan Hunter E. Leapmotor, marca de Stellantis, también lanzó un modelo con características similares.
La estrategia tiene especial fuerza en China. Durante 2025, el país se fijó el objetivo de elevar 20% las ventas de vehículos de nuevas energías, hasta 15.5 millones de unidades, dentro de un mercado total previsto de 32.3 millones. Su plan contempla programas piloto en 25 ciudades, más de 700,000 vehículos electrificados para transporte público y reparto, incentivos fiscales y una expansión de la infraestructura de recarga y sustitución de baterías.
- Punto clave / Qué ocurrió: Las marcas impulsan eléctricos de rango extendido para reducir la ansiedad por la autonomía.
- Impacto o alcance: La solución puede beneficiar a conductores urbanos que también realizan viajes largos.
- Qué sigue: China ampliará programas, incentivos e infraestructura, mientras más fabricantes evalúan esta configuración.
La tecnología ya está disponible en México y podría ganar relevancia mientras la red de recarga continúa desarrollándose. Para las marcas, representa una vía para reducir consumo; para los clientes, una transición hacia la movilidad eléctrica sin renunciar a la seguridad de contar con gasolina a bordo.







