El superyate Launchpad, propiedad de Mark Zuckerberg, consumió más de 2 millones de litros de diésel y generó más de 5,300 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) durante nueve meses de navegación.
Esta huella de carbono equivale, según la comparación difundida, a recorrer ocho veces el mundo en automóvil y representa emisiones aproximadamente 2,800 veces mayores que las de un vehículo particular.
El barco mide 118 metros de eslora y puede transportar hasta 26 pasajeros y 49 tripulantes. Está equipado con cuatro motores MTU 20V M93L, cuyo consumo conjunto alcanza 4,165 litros de diésel por hora.
A ese ritmo, el Launchpad libera cerca de 40 toneladas de CO₂ por hora, una cantidad comparable a las emisiones producidas por 630 automóviles familiares durante el mismo periodo.
La embarcación fue construida por Feadship entre 2022 y 2024. Su adquisición, junto con un barco asociado, tuvo un valor estimado de 300 millones de dólares.
El impacto ambiental del yate generó críticas debido al compromiso de Meta de alcanzar la neutralidad de carbono para 2030. La comparación pone de relieve la elevada intensidad energética de los superyates frente al uso cotidiano de un automóvil.






