La reunión en el Kremlin entre Vladímir Putin y enviados de la Casa Blanca tuvo relevancia para la seguridad regional y las perspectivas de un acuerdo de paz, dado que podría influir en las negociaciones que afectan a Europa y a la estabilidad internacional.
Según el Kremlin, el encuentro con los representantes estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner se prolongó durante tres horas y cuarenta minutos.
La delegación estadounidense abandonó posteriormente el Kremlin y se desplazará a los Emiratos Árabes Unidos para proseguir consultas sobre un posible arreglo pacífico en Ucrania.
El encuentro comenzó pasada la medianoche y concluyó en las primeras horas de la mañana, en continuidad con varias reuniones similares celebradas entre ambas partes en los últimos meses.
Por la parte rusa participaron el asesor de política exterior Yuri Ushakov, que anunció que informará a la prensa sobre los resultados, y el emisario económico Kirill Dmitriev, principal contacto con Estados Unidos.
Los representantes llegaron a Moscú procedentes de Davos, donde previamente se habían producido encuentros de alto nivel entre líderes internacionales.
Putin planteó discutir el plan de paz estadounidense y las modificaciones introducidas en las últimas semanas en escenarios como Florida y Davos por parte de Kiev y sus aliados europeos.
El proceso de paz se aceleró tras la presentación del plan estadounidense a finales del año pasado, inicialmente percibido por medios occidentales como concertado con Moscú y luego alterado por Ucrania y socios europeos por considerarlo demasiado favorable a Rusia.
Los principales obstáculos siguen siendo la cuestión territorial y las garantías de seguridad que impidan futuros ataques contra Ucrania; Witkoff indicó que su siguiente destino serán los Emiratos Árabes Unidos para avanzar en las negociaciones técnicas trilaterales sobre la implementación de un eventual acuerdo.






