Ceuta, España. Un total de 21 migrantes marroquíes fueron detenidos durante las últimas horas por su presunta participación en el apedreamiento de una patrulla militar y de agentes de la Guardia Civil en esta ciudad española del norte de África. El incidente ocurrió la noche del sábado 5 de septiembre en las inmediaciones de la playa del Trampolín y no dejó personas heridas.
De acuerdo con fuentes policiales, los migrantes se encontraban involucrados en peleas entre ellos cuando comenzaron a lanzar piedras contra una patrulla de las Fuerzas Armadas que se encontraba en la zona. La Guardia Civil intervino para controlar la situación, pero sus agentes también fueron agredidos con proyectiles.
El operativo concluyó con el arresto de 21 personas, todas de nacionalidad marroquí. La zona de la playa del Trampolín concentra a centenares de migrantes que permanecen en el lugar más de un mes después de la entrada irregular de cerca de 80 mil personas desde Marruecos hacia Ceuta.
Una crisis migratoria con cifras todavía inciertas
La Asociación de Tropa y Marinería Española lamentó los hechos y afirmó que este tipo de incidentes se repite porque la Guardia Civil no cuenta, a su juicio, con autoridad suficiente para desempeñar su trabajo de manera eficaz y contundente.
La crisis migratoria comenzó los días 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas ingresaron a Ceuta procedentes de Marruecos. Aunque la mayoría regresó voluntariamente días después, algunos migrantes continúan en barrios periféricos o instalados en la playa, donde han construido chabolas y enfrentan dificultades para acceder a comida y agua.
La cantidad de personas que aún permanecen en la ciudad no está definida. Mientras el Gobierno español calcula que son alrededor de 5 mil, las autoridades de Ceuta estiman que la cifra se acerca a 9 mil y algunas organizaciones no gubernamentales la elevan hasta 20 mil.
Además, mil 500 menores han sido puestos a disposición del Gobierno de Ceuta por la Policía Nacional y permanecen en centros habilitados para atender la emergencia. En paralelo, el Gobierno español autorizó tomar el control del Puerto de Ceuta e instalar carpas para recibir a más de mil migrantes en una superficie de 16 mil metros cuadrados.
Vecinos y empresarios de Ceuta se opusieron a la medida y exigieron detener las obras. Mientras continúan las detenciones y los operativos de seguridad, las autoridades mantienen pendiente una solución para los migrantes que permanecen en la ciudad.







