Irán afirmó este sábado 5 de septiembre de 2026 que atacó con misiles a un portaaviones y un destructor de la Armada de Estados Unidos en la región del golfo Pérsico, además de tres barcos petroleros y tres embarcaciones vinculadas con Washington en distintas áreas del estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) sostuvo que la ofensiva fue una respuesta a los ataques estadounidenses contra tres petroleros iraníes ocurridos durante la mañana.
De acuerdo con el comunicado iraní, la Fuerza Aeroespacial lanzó misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor estadounidense. La acción habría ocurrido después de que la CGRI atacara previamente a dos buques de guerra de la Armada de Estados Unidos que patrullaban las aguas de la región.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que un portaaviones y un destructor lanzamisiles lograron esquivar múltiples ataques iraníes. La dependencia estadounidense aseguró que no hubo integrantes del personal militar de Estados Unidos heridos como consecuencia de la ofensiva.
Irán también afirmó que sus fuerzas atacaron tres barcos petroleros que navegaban por “rutas no autorizadas” en el estrecho de Ormuz, así como otras tres embarcaciones relacionadas con Estados Unidos. El gobierno iraní no proporcionó en el comunicado detalles sobre los daños ocasionados ni sobre la situación de las tripulaciones.
Advertencia a los buques que navegan por el estrecho de Ormuz
La Armada de la República Islámica advirtió a todas las embarcaciones que se encuentren en el golfo Pérsico o cerca del estrecho de Ormuz que se abstengan de realizar movimientos considerados sospechosos o de intentar utilizar vías marítimas no autorizadas.
La advertencia contempla posibles ataques contra los buques que incumplan las disposiciones iraníes, en un momento de elevada tensión militar y riesgo para el tráfico marítimo internacional. Teherán sostiene que las embarcaciones deben obtener autorización para cruzar el estrecho.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Irán condenó los ataques estadounidenses contra mercantes iraníes en el golfo Pérsico y el mar de Omán, y los calificó como una violación de la Carta de las Naciones Unidas y un “crimen de guerra”.
La escalada ocurre después de los bombardeos más intensos lanzados esta semana por Washington contra Irán, que, según autoridades iraníes, dejaron al menos 19 personas muertas. Teherán respondió con ataques contra bases militares estadounidenses en Kuwait, Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero de 2026, Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, una medida que ha afectado casi todas las exportaciones de petróleo. Estados Unidos ha establecido un cerco contra puertos y buques iraníes, mientras intenta restablecer parcialmente el tránsito marítimo por una ruta meridional cercana a Omán.






