Corea del Norte reforzó la autoridad de Kim Jong-un al modificar las normas del Partido de los Trabajadores, cambios aprobados en febrero durante el IX Congreso de la organización y que, según un informe surcoreano publicado este jueves 3 de septiembre de 2026, sientan las bases para un control más centralizado sobre el Estado y el Ejército.
El análisis del Instituto de Estrategia de Seguridad Nacional, afiliado al Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur, señala que las reformas institucionalizaron aún más el dominio del partido sobre las estructuras gubernamentales y militares de Corea del Norte.
Entre las nuevas disposiciones se establece que el secretario general del partido, cargo que ocupa Kim Jong-un, puede convocar y presidir las reuniones del Politburó y del Comité Permanente del Politburó. También se le otorgan facultades explícitas para nombrar y destituir a altos funcionarios, admitir o expulsar a miembros del partido y disolver organizaciones y departamentos internos.
De acuerdo con el informe, estas atribuciones permitirían al líder norcoreano ejercer un control más directo sobre las decisiones políticas, sin depender de manera plena de los órganos colectivos de deliberación. Los cambios también buscan regularizar el funcionamiento del partido y ampliar la supervisión central de los asuntos gubernamentales y militares.
Más facultades para actuar en tiempos de guerra
Las normas revisadas establecen que las sesiones plenarias del Comité Central deben celebrarse al menos una vez cada seis meses. Además, permiten que el Politburó, con autorización del Comité Central, decida sobre asuntos importantes durante tiempos de guerra, lo que facilitaría respuestas más rápidas sin convocar al órgano en su totalidad.
El instituto surcoreano también identificó un cambio simbólico en la estructura política norcoreana: fueron eliminadas las referencias restantes a los logros de Kim Il-sung, fundador del Estado y abuelo de Kim Jong-un, así como de Kim Jong-il, su padre y antiguo dirigente. En contraste, el texto revisado subraya el papel central del actual líder.
Las modificaciones mantienen asimismo el abandono de la política de unificación con Corea del Sur. Esta postura se consolidó después de que Pyongyang eliminara en 2024 las referencias a la reunificación, en un contexto marcado por la definición de ambas naciones como “dos Estados hostiles”.
Otros cambios elevaron de 18 a 20 años la edad mínima para afiliarse al partido y ampliaron las medidas disciplinarias contra sus integrantes. El instituto describió el proceso como el inicio de una “era Kim Jong-un 2.0”, caracterizada por una mayor concentración de la autoridad en torno al líder norcoreano.








