EU escolta a buques con 18 millones de barriles de petróleo a través de Ormuz
Estados Unidos escoltó el martes 1 de septiembre de 2026 a 40 buques mercantes que transportaban alrededor de 18 millones de barriles de petróleo a través del estrecho de Ormuz, en medio de una nueva ronda de ataques entre Washington e Irán. La operación representó el mayor volumen de crudo trasladado por esa vía desde el inicio del conflicto, ocurrido hace poco más de seis meses.
Antes del estallido de la ofensiva, por el estrecho transitaban diariamente unos 20 millones de barriles de petróleo. La reducción del flujo ha reflejado los riesgos que enfrentan las compañías energéticas y las embarcaciones comerciales en una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de hidrocarburos.
Durante la operación, el ejército estadounidense empleó recursos aéreos, marítimos y espaciales para vigilar la zona, proteger a los buques y continuar los ataques contra la capacidad iraní de amenazar el tráfico mercante. Las fuerzas estadounidenses también repelieron oleadas de drones y neutralizaron misiles de crucero antibuques.
Estados Unidos concentra su estrategia militar en el estrecho
La operación se produjo mientras Estados Unidos concentra su estrategia en atacar objetivos ubicados alrededor del estrecho, escoltar embarcaciones comerciales y mantener el bloqueo naval a los puertos iraníes. El objetivo declarado es impedir la entrada y salida de exportaciones de petróleo desde esos puertos.
El martes, las fuerzas estadounidenses atacaron cerca de 60 objetivos militares en los alrededores de Ormuz. Entre los blancos se encontraban posiciones de defensa aérea, sistemas de radar, activos marítimos, infraestructura para la colocación de minas y sitios de comunicaciones.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses familiarizados con las operaciones, el Comando Central de Estados Unidos recibió instrucciones de concentrar sus esfuerzos en garantizar la seguridad del estrecho y limitar el movimiento de crudo iraní. Otras prioridades del presidente Donald Trump, como las operaciones dirigidas contra elementos del programa nuclear iraní, quedaron temporalmente relegadas.
Aunque la escolta fue considerada exitosa, las autoridades estadounidenses no prevén una solución inmediata al conflicto. Las empresas energéticas mantienen reservas ante los riesgos de enviar buques por el estrecho, incluso con protección militar, mientras el ejército de Estados Unidos anticipa nuevos ataques ofensivos en la zona para debilitar capacidades iraníes que podrían ser reconstruidas.






