Nepal mantiene este jueves 3 de septiembre de 2026 una búsqueda contrarreloj de casi 900 trabajadores de centrales hidroeléctricas cuyo paradero se desconoce tras las riadas del 26 de agosto, que devastaron zonas del centro y el norte del país y dejaron hasta el momento mil 252 personas muertas y 4 mil 216 desaparecidas.
Las operaciones son encabezadas por el Ejército de Nepal, con el apoyo de especialistas internacionales, quienes enfrentan toneladas de lodo y daños estructurales para acceder a túneles subterráneos ubicados a lo largo de la cuenca del río Trishuli. En esa zona se presume que podrían permanecer atrapadas decenas de personas.
Las autoridades informaron que los equipos de rescate trabajan en las centrales Langtang Hydro, Chilime Hydro, el Proyecto Hidroeléctrico Rasuwagadhi y Trishuli-3 “B”. La prioridad es despejar los accesos y determinar si existen sobrevivientes en los complejos afectados por el desastre.
En la central Trishuli-3 “A”, casi un centenar de rescatistas utiliza cinco retroexcavadoras y explosivos para desbloquear la entrada de un túnel. Las maniobras comenzaron durante la madrugada, en una carrera contra el tiempo debido a la dificultad para remover el material acumulado y alcanzar las áreas subterráneas.
Equipos internacionales se suman a la búsqueda en los túneles
Especialistas de India, China y Corea del Sur participan en las labores junto con las autoridades nepalíes, después de que el gobierno solicitara asistencia internacional específica para intervenir en los túneles y las instalaciones hidroeléctricas dañadas.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, informó el lunes que 279 personas habían sido rescatadas de los complejos hidroeléctricos. Sin embargo, el número de trabajadores cuyo paradero sigue sin esclarecerse mantiene la emergencia abierta en la cuenca del Trishuli.
Las riadas provocaron graves daños en centrales hidroeléctricas, viviendas, carreteras y puentes de varios distritos, en uno de los desastres más mortales registrados en los últimos años en la nación del Himalaya. La tragedia también alcanzó al Tíbet, donde las autoridades chinas reportaron 21 fallecidos y 541 personas sin localizar.
Por ahora, los equipos nepalíes y extranjeros continúan concentrados en liberar los túneles, localizar a los trabajadores desaparecidos y evaluar las condiciones de las infraestructuras afectadas.








