En Guanajuato capital, se llevó a cabo la celebración del 260 aniversario de la dedicación solemne del Oratorio de San Felipe Neri, conocido habitualmente como el Templo de la Compañía. La ceremonia fue presidida por el Abad de la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato, quien estuvo acompañado por los sacerdotes del Oratorio.
Un momento destacado de la celebración fue la visita de la imagen de la Virgen de Nuestra Señora de Guanajuato, en un acto simbólico que rememoró la inauguración del templo hace más de dos siglos. Durante la misa, el Abad resaltó la importancia histórica y religiosa de este recinto, uno de los más emblemáticos de la ciudad.
Los feligreses, que llenaron el antiguo templo, participaron activamente en el ritual eucarístico, en un ambiente festivo donde se agradeció a la comunidad religiosa por su labor y acompañamiento a lo largo del año.
La edificación del Templo de la Compañía se inició hace más de 18 años por los Jesuitas, quienes fueron posteriormente expulsados por la Corona española. La construcción, que quedó inconclusa, fue continuada por los Franciscanos hasta su finalización y posterior inauguración.
Este templo no solo es reconocido por su valor arquitectónico barroco, sino también por su significativo acervo artístico, que incluye obras del reconocido pintor Miguel Cabrera. Su relevancia es tal que se ha convertido en uno de los escenarios preferidos del Festival Internacional Cervantino, siendo un lugar destacado para conciertos de música sacra.







