Mazda confirmó que desarrollará una segunda generación de la CX-30, aunque su lanzamiento todavía se encuentra a varios años de distancia. De acuerdo con declaraciones del director ejecutivo de la compañía, Masahiro Moro, el nuevo SUV no llegará antes de 2031.
El calendario contempla su presentación después del año fiscal 2030, que concluirá durante el primer trimestre de 2031. Por lo tanto, Mazda aún no ha definido una fecha específica de lanzamiento, pero sí estableció que el reemplazo no ocurrirá en el corto plazo.
La decisión permitirá que la CX-30 actual mantenga su presencia comercial durante un ciclo aproximado de 12 años. Esto representa una estrategia de continuidad para un modelo con buena aceptación global y un desempeño destacado en México, donde fue el Mazda más vendido en 2025, con 28,898 unidades.
La nueva CX-30 tendrá un enfoque más global y podría incorporar soluciones desarrolladas para la reciente CX-5. Entre los objetivos se encuentran reducir costos de producción y disminuir el peso del vehículo, dos factores que podrían mejorar su eficiencia y comportamiento dinámico.
Aunque todavía es prematuro confirmar la plataforma y las motorizaciones, existe la posibilidad de que comparta arquitectura con la próxima generación del Mazda3. En materia de propulsión, Mazda podría recurrir a un sistema híbrido convencional y al motor de gasolina Skyactiv-Z.
Una versión completamente eléctrica tampoco está descartada, pero su desarrollo dependerá de la evolución de los mercados globales y de la estrategia de electrificación de la marca. Mientras tanto, la CX-30 actual seguirá siendo la principal alternativa de Mazda en este segmento durante varios años más.






