Mazda confirmó que desarrollará una segunda generación de la CX-30, aunque su lanzamiento todavía está lejos. De acuerdo con declaraciones del director ejecutivo de la marca, Masahiro Moro, el nuevo SUV no llegará antes de 2031.
El calendario contempla su presentación después del año fiscal 2030, que concluye durante el primer trimestre de 2031. Por ello, la CX-30 actual todavía tendría varios años de comercialización por delante.
La estrategia forma parte de una actualización gradual del portafolio de Mazda. La marca también prepara una nueva generación de la CX-3, con tecnología híbrida y disponibilidad limitada a determinados mercados.
La próxima CX-30 tendrá un enfoque más global y podría incorporar soluciones aplicadas en la nueva CX-5. Entre ellas se encuentran una reducción significativa de costos y un menor peso vehicular, factores que podrían mejorar su eficiencia y comportamiento dinámico.
Aunque todavía no se han confirmado la plataforma ni las especificaciones mecánicas, existe la posibilidad de que comparta arquitectura con la siguiente generación del Mazda3. Esta estrategia permitiría aprovechar componentes y procesos de desarrollo en distintos modelos.
En cuanto a la propulsión, se espera que Mazda priorice un sistema híbrido convencional —HEV—. También podría utilizar el motor de gasolina Skyactiv-Z. Una variante totalmente eléctrica no está descartada, pero dependerá de la evolución de los mercados globales.
Con una posible llegada después del primer trimestre de 2031, la CX-30 actual tendría un ciclo de vida cercano a 12 años. Mazda, sin embargo, mantiene este modelo debido a su popularidad internacional y a su desempeño comercial en mercados como México.






