La riada registrada en la cuenca del Bhote Koshi, en Nepal, dejó 676 personas muertas y mantiene a casi 3 mil desaparecidas, de acuerdo con los balances oficiales de Nepal y China.
La Policía nepalí informó que 669 cuerpos fueron recuperados en su territorio. La mayoría fue localizada en los distritos de Chitwan y Nawalparasi Este, donde el agua y las piedras arrastraron a las víctimas.
China reportó otros siete fallecidos en el condado tibetano de Gyirong, ubicado cerca del paso fronterizo con Nepal, una de las zonas más afectadas por la corriente.
La saturación de las morgues y el deterioro de los cuerpos obligaron a las autoridades a realizar tomas masivas de muestras de ADN antes de sepultar a las víctimas no identificadas.
Miles de rescatistas continúan las labores sobre una superficie de lodo endurecido, que podría haber sepultado a decenas de personas. El gobierno nepalí también solicitó asistencia internacional para identificar y conservar los cuerpos, así como para localizar a trabajadores posiblemente atrapados en túneles inundados de centrales hidroeléctricas.






