ENNA Restaurant fue escenario de un encuentro entre técnicas francesas e ingredientes de Oaxaca, en una cena que convirtió cada platillo en un diálogo entre ambas cocinas.
La experiencia comenzó con la Piedra Filosofal de Sergiampietri: un beurre parfumé de hoja santa con tortilla brûlée, pasilla mixe y limón verde. La mantequilla, presentada en forma de roca, combinó una técnica francesa con sabores mexicanos.
Después llegaron una tartaleta con ris de veau, ostión y callo de hacha, así como calabaza italiana con mostaza de Cremona y nuez de macadamia.
Otro de los platos destacados fue el bogavante con maíz y champagne, también de Sergiampietri.
Por parte de ENNA Restaurant, Castellanos presentó un kampachi con mole coloradito costeño, plátano macho, camarón seco y quelites. El resultado reunió la textura del pescado con el picor del mole y el dulzor del plátano, en una muestra del sabor de la costa oaxaqueña.








