Investigadores de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, identificaron un tipo particular de célula que podría ayudar a explicar por qué la próstata de muchos hombres aumenta de tamaño con la edad y provoca dificultades para orinar. El hallazgo se relaciona con la hiperplasia benigna de próstata, una condición frecuente especialmente después de los 50 años, aunque también puede aparecer antes.
La próstata se encuentra debajo de la vejiga, produce parte del líquido seminal y rodea la uretra, el conducto por el que sale la orina. Cuando la glándula crece, puede comprimir esa vía y ocasionar un chorro débil, necesidad de orinar con frecuencia, interrupciones del sueño para acudir al baño o sensación de que la vejiga no se vacía por completo.
El crecimiento no suele distribuirse de manera uniforme. Generalmente aparece en la llamada zona de transición, una región que rodea la uretra y cuyo comportamiento todavía no se comprende por completo. Esta particularidad llevó a los científicos a estudiar si existen diferencias celulares capaces de explicar por qué esa zona es especialmente vulnerable al agrandamiento.
¿Qué células podrían estar relacionadas con el agrandamiento prostático?
Para analizarlo, los investigadores examinaron tejido prostático no canceroso de 10 hombres operados por cáncer de próstata localizado. Estudiaron tres regiones distintas de la glándula y analizaron la actividad genética de casi 130,000 células mediante una técnica que permite identificar qué genes están activos en cada una.
Los resultados, publicados en The Journal of Pathology, revelaron una concentración elevada de un subtipo de células basales llamadas WIF1 positivas en la región que rodea la uretra. Estas células eran mucho menos frecuentes en otras partes de la próstata y aparecían en mayor cantidad en tejidos con hiperplasia benigna.
Además, mostraban características genéticas relacionadas con la comunicación entre células y la reorganización de los tejidos. Algunos de sus genes también respondían a hormonas masculinas como la testosterona, que participa en la regulación del desarrollo y el funcionamiento de la próstata.
El equipo plantea que estas células podrían contribuir al crecimiento anormal de la zona de transición. Sin embargo, la asociación no demuestra que sean la causa directa: todavía falta comprobar si desencadenan el agrandamiento o si simplemente aparecen durante ese proceso. También se investiga si podrían participar en mecanismos que reduzcan la inflamación y ayuden a explicar por qué el cáncer de próstata aparece con menor frecuencia en esa región.
- Punto clave / Qué ocurrió: Se identificaron células WIF1 positivas concentradas alrededor de la uretra.
- Impacto o alcance: El hallazgo podría ayudar a comprender la hiperplasia benigna de próstata, que afecta especialmente a hombres mayores de 50 años.
- Qué sigue: Será necesario confirmar la función de estas células antes de considerar tratamientos más específicos.
Por ahora, no se han anunciado nuevos medicamentos derivados del descubrimiento. La investigación permanece en una etapa inicial y los siguientes estudios deberán determinar cómo intervienen estas células en el crecimiento prostático.










