En Sinaloa, organizaciones defensoras de derechos humanos alertaron este jueves 3 de septiembre de 2026 sobre el incremento de la violencia contra las mujeres buscadoras, luego de una embestida con un automóvil durante una protesta en Mazatlán, un ataque armado contra Alma Rosa Rojo Medina y la desaparición de Elisa Altagracia Bonilla.
La Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos y IM-Defensoras señalaron que los hechos ocurrieron alrededor de la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada y reflejan la situación de riesgo que enfrentan las defensoras que participan en labores de búsqueda en el estado.
El caso más reciente ocurrió el martes 1 de septiembre, cuando un automóvil embistió a integrantes del colectivo Corazones Unidos por Una Misma Causa, quienes sostenían una lona con fotografías de sus familiares desaparecidos durante una manifestación en Mazatlán. Dos personas resultaron lesionadas.
De acuerdo con las organizaciones, pese a la presencia de policías, los elementos no intervinieron ni brindaron atención inmediata a las víctimas. También acusaron que los agentes permitieron que los responsables huyeran, mientras que en el hospital al que fueron trasladadas las mujeres se negaron a atenderlas bajo el argumento de que no contaban con los medios necesarios.
Desaparición y ataque armado contra buscadoras en Sinaloa
El sábado 29 de agosto, la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos informó sobre la desaparición de Elisa Altagracia Bonilla, madre de Kevin Alexander Guerrero Bonilla, cuyo paradero se desconoce desde el 27 de agosto.
Ese mismo sábado, la buscadora Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida, fue víctima de un ataque armado mientras viajaba en un automóvil en Culiacán. La defensora resultó herida junto con su hija.
Las ONG urgieron a las autoridades a realizar las investigaciones correspondientes, brindar protección a las buscadoras afectadas, reconocer su labor y abstenerse de estigmatizarlas. También advirtieron que los actos de descalificación han contribuido a generar un clima de intimidación.
Las organizaciones señalaron que las defensoras han denunciado el control territorial del crimen organizado y las represalias contra quienes buscan en zonas bajo su influencia, incluidos actos de vigilancia y hostigamiento durante las jornadas mediante el uso de drones. Hasta el momento, el llamado de las ONG se concentra en exigir investigaciones, protección y garantías para que las labores de búsqueda continúen.






