Nepal desplegó helicópteros militares y privados para rescatar a personas afectadas por una riada que dejó al menos 157 muertos en ese país. En China, las autoridades reportaron tres fallecidos y 558 desaparecidos en territorio tibetano.
El saldo confirmado en ambos lados de la frontera asciende a por lo menos 160 muertos, mientras cientos de personas continúan desaparecidas. Hasta el momento, no existe un equipo de coordinación que unifique las cifras.
Las labores de búsqueda se concentran en el distrito nepalí de Rasuwa, donde también fueron desplegados cuatro drones y alrededor de 3 mil 300 efectivos. De 64 policías asignados a distintos puestos de la zona, 32 lograron establecer contacto y 28 permanecen incomunicados.
En el condado chino de Gyirong, en el Tíbet, las tareas de rescate se complican por las lluvias, la inestabilidad de las laderas, los daños en los caminos y los cortes de comunicación. Además, los equipos detectaron un lago formado por el represamiento natural del agua cerca del paso fronterizo con Nepal.
La zona afectada presenta acumulaciones de lodo de hasta 1.5 metros y se ubica en un valle de alta montaña, con fuertes desniveles, glaciares y la confluencia de varios cursos de agua. Las condiciones aumentan el riesgo de nuevos derrumbes, deslizamientos y caída de rocas, además de limitar el uso de maquinaria pesada.






